Capítulo 1
Mi nombre es Bonnie Brown y tengo diesciseis años. Vivo en Ottawa, Canadá. Soy algo vergonzosa con la gente que no conozco, me cuesta mucho integrarme. Pero cuando tengo confianza con alguien, muestro ser una persona adorable y comprensiva. Es por eso que los pocos amigos que tengo, me adoran. Me encanta la música clásica, es algo que me tranquiliza en los momentos que estoy mal. Mis padres se llaman Florence Nilson y Joseph. H. Brown, me adoptaron cuando tenía dos años. Sobre mi verdadera familia se poco y nada, solamente que viven en Estados Unidos. Tengo una hermana, que es hija biológica de mis padres. Esta se llama Brenda, y como tiene apenas dos años mas que yo tenemos una relación muy buena.
Hace ocho meses que mis padres adoptivos se separaron. Fue un momento muy duro para mi, ya que ahora tienen muy poco contacto. Siempre fueron muy unidos, pero este ultimo año estaban todo el tiempo peleándose entre si. Eso era algo que no soportaba, me hacía angustiar mucho. En los momentos mas furiosos de mi padre, lo mejor era irme a mi habitación, colocarme los audífonos de mi MP3 y comenzar a escuchar música.
Después de un tiempo que pasó, Joseph consiguió una nueva pareja. Me puso muy mal eso a mi, ni imaginar a mi madre que no puede convivir más en Ottawa. Así que hace un mes me avisó que nos iríamos a vivir junto con Brenda, a Estados Unidos, a la ciudad de California.
La idea de mudarme me gustó demasiado. Yo tampoco soporto a la pareja de mi papá, que por cierto se llama Hilda. Es muy gritona, y además al ver sufrir a mi madre por no haber podido superar lo de la separación, me pongo muy mal. Creo que este cambio tendrá cosas buenas. Quiero empezar a sacar mi verdadera persona de adentro, poder formar un grupo mas amplio de amigos, conocer a alguien que me haga feliz y que me de amor, y además comenzar a bailar danza clásica.
También este cambio tiene sus partes malas. Tendré que dejar a mucha gente que quiero. Además de a mi padre, a mi única amiga Natalie, la cual me ha acompañado en los momentos más duros de mi vida. Ahora con toda la tecnología que hay nos podremos mandar e-mails, conectar por internet, y telefonear.
El último día que estuve en Ottawa, salí a almorzar con Joseph, Hilda y Brenda a un restaurant. No me gustó tanto la compañía de esta nueva mujer en la vida de mi padre, pero no pude opinar. Nos abrazamos y debo admitir que algunas lágrimas cayeron por mi rostro, al igual que a Brenda.
Luego de terminar de comer, Joseph llevó a Brenda a casa, y yo decidí pasar por la casa de Natalie para despedirme. Tener una conversación con ella, y no largarme a llorar fue muy difícil.
- Prometo escribirte todos los días, y llamarte por lo menos una vez a la semana- Le dije muy convencida de lo que decía.
- No me gustan las despedidas- Me dijo
- A mi tampoco, lo sabes. Pero no puedo irme sin saludarte Naty.
- Pero para las fiestas volverás no es cierto? Falta poco. Estamos a mediados de Octubre.
- Si! Vendré y te traeré un millón de regalos.
- Qué buena que sos amiga.
Nos abrazamos por un largo rato. Lloré un poco, faltarían solo algunos meses para volver a ver a mi mejor amiga, pero la echaría de menos.
- Bueno basta- se secó las lagrimas Naty- No quiero llorar más. Te compré algo para que te lleves a tu nuevo hogar. Algo que reflejara cuanto espero que te vaya bien y que no me extrañes.
- Que linda! Y decime, que pensaste?
- En darte los primeros zapatos de danza profesionales. Los compré en una tienda especialmente para ti.
Natalie se apresuró en tomar su mochila y sacar de ella una bolsa blanca, con un inmenso moño rojo. Me la dio y la abrí rápidamente. Las chatitas para bailar que contenía esta eran rosas, muy lindas. Me apresuré a abrazar a mi amiga, me había encantado ese regalo.
- Bueno bueno, basta de lloriqueos- Me dijo.
- Perdón. No voy a aguantar estar tanto tiempo lejos de las personas que quiero.
- Pero nos vamos a hablar, cierto? – me sonrió- Espero que me mandes mails con todas las novedades que tengas.
- Todas…
Hubo un tiempo de silencio. Naty lo rompió.
- Necesito saber si…- pero se quedo callada.
- ¿Qué necesitas saber? Decime. Soy todo oídos.
- Prométeme que lo que te diga no te va a influir, ni te vas a sentir mal.
- Mmm.
- Prométemelo!
- Te lo prometo. Ahora decime lo que me queres decir.
- Me estuve preguntando ayer a la noche cuando pensaba en todo esto que te vas a estados unidos. Quería saber si…- dio una pausa- si vas a querer reconstruir tu pasado.
- ¿Mi pasado?
- Tu familia, tus padres. Saber quiénes son.
Esa idea penetró en mi cabeza como si fuera una bala de fuego que me ardiera
mucho. No había pensado todavía esa oportunidad que tenia a mi alcance. Nunca había hablado ni con mamá ni con papá de este tema, ellos generalmente lo esquivaban, no querían contarme mucho sobre eso. Como veía que no era un tema que les gustara hablar, nunca me atreví a pasarme de la raya. Pero.. Natalie tenía razón, quizás me encontrara con la oportunidad de reconstruir mi pasado, saber mis antecedentes, comenzar a saber realmente quien soy.
- No lo había pensado antes. Me quede realmente soqueada con lo que me acabas de preguntar.
- Se que no te gusta hablar de este tema…
- No es que no me guste Natalie- hice cara de pocos amigos- Es que no se nada sobre como me adoptaron Florence y Joseph. Realmente nunca me lo pregunte mas de una vez, ellos son para mi mis verdaderos padres, me criaron, me cuidaron. Son mi verdadera familia!…Tengo miedo de buscar a mi familia, y terminar enterándome de que ellos no me quieren conocer, o que murieron. No se, me da mucho miedo.
- Pero tenes que animarte, pronto cumplirás dieciséis y esto va a ser algo que siempre vas a tener pendiente en tu vida.
- Tienes razón. Pero … ¿Cómo preguntarle a Florence o a Joseph como me adoptaron? ¿Cómo lo tomarán? ¿Querrán decírmelo?
- Sácate la duda.
- Tengo miedo de sacármela.
- Siempre tendrás miedo.. Solo hace falta un poco de fuerzas, un empujon. Creo que este te basta Bon- me ayudo mi amiga.
Después de esa conversación confusa, pero que a la vez me hizo refleccionar,
volví a casa para terminar de empacar mis últimas cosas.
A la hora de la cena estuve muy callada, que eso era extraño de mi. Mi mamá estaba preocupada por mi falta de apetito, y cada cinco minutos preguntaba…
- Te sientes bien hija? Segura que quieres acompañarme a los angeles?
- Sí madre- contestaba yo con pocas ganas- Solamente es que tengo mucho sueño.
Cada vez me resultaba mas difícil mentirle. Pero que iba a hacer, una pregunta
como la que tenía que hacerle no era fácil de formular. Pensé muchas formas de decírselo, comenzando a hablar como era yo de chica, o quizás directamente yendo al grano.
Luego de comer el postre, subí arriba a pensar un poco mas. Me lavé la cara, los dientes y luego me recosté en el colchón sin sábanas, porque estaban empacadas. Mi mente se preguntaba una y otra vez como sería mi vida en EE.UU, si tendría amigas, si conocería a un chico que me haga suspirar, si podría preguntarle a mi mamá sobre mi adopción y si cumpliría mi sueño de bailar. De tanto preguntarme cosas, me quedé dormida exhausta.
A la mañana siguiente mi mamá me despertó para avisarme que teníamos que ir a el aereopuerto. Tomé una ducha de menos de diez minutos, me coloqué un vestido azul que había apartado, me sequé el pelo y baje abajo. Tomé un exquisito desayuno y a los pocos minutos sentí la bocina del taxi, anunciando mi despedida de Ottawa.
Colocamos todas las cosas en el baúl, y el taxista dio rumbo hacia el aeropuerto. Al avión lo tomamos tres horas después de llegar, me sentía muy contenta por poder comenzar una vida nueva, y a la vez triste por dejar a mi papá y a mi mejor amiga allí. Pero sabía que esto iba a ser un cambio muy bueno quizás, o quien dice malo. Solo quería cambiar. Quería sacar mi verdadera persona de adentro, quería animarme a hacer cosas que siempre desee, y dejarme llevar por la música clásica, para bailar.
Cuando la azafata anunció “Bienvenidos al aereopuerto internacional de California” sentí un cosquilleo en la panza. Sentí como si este fuera el lugar en donde siempre tuve que haber estado. Este era MI lugar. Mi madre y mi hermana estaban también muy contentas.
Luego de cargar las maletas, un taxi nos vino a buscar y fuimos directamente al apartamento que habíamos comprado. Al llegar examine cada habitación de el. Era muy amplio y espacioso.
Deshice todas mis cosas para acomodarlas allí. Saque mi laptop, mi ropa, mis zapatos, mis carteras, mis cosas. Coloqué fotos de mis amigos en las paredes, y acomodé un baño con todos mis productos para el cabello y cuerpo. Me sentía tan emocionada que era algo inexplicable. Luego de eso, llamé a mi papá para avisarle que ya habíamos llegado. Me alegró escuchar su voz, y eso me hizo acordar la pregunta que tenía por hacerle a mi mamá.
Después de haberlo terminado todo fui al living a ver un poco de la tele que ya había instalado Florence. Brenda se había acostado a dormir, pues ya estaba exausta. Junto con Florence entablamos una conversación.
- Bueno.. que tal Bonnie, te gusta el lugar?
- Me encanta, es perfecto.
- Me alegra mucho que me digas eso- Sonrió muy dulcemente.
- Quería preguntarte…
- Sí- asintió.
- A que escuela voy a ir. – Mentí, eso no era lo que quería cuestionarle. Si no sobre el tema que estoy intentando hablar.
- Vas a ir a Los Angeles Middle School. Es muy buena. Yo quiero que tu y tu hermana vayan a el mejor colegio que haya aquí.
- Es raro..- dije.
- ¿Por qué?
- No se.. estoy acostumbrada a ir a colegios mas humildes. Ya escuche sobre el. Es muy bueno, y allí se gradúan muchas personas con dinero.
- Bueno, pero Bon, yo quiero lo mejor para ti y tu hermana.
- Ya lo se. Por eso te lo agradezco mamá.
Hubo un silencio.
- Mamá- intenté sacarle conversación- Mañana empiezo las clases?
- Mañana mismo, no quiero que pierdas ningún día.
- Pero no los he perdido, recién empieza el otoño, y la escuela solo comenzó hace tres semanas.
- Bueno, no te parece que ya has perdido lo suficiente?
- Concuerdo con tigo- Sonreí.
Comimos algo, y luego me fui a mi cuarto. Prendí la laptop y encontré conectada a Natalie.
BONNIE DICE: Hola nath!
NATY DICE: Hola bon! Llegaste por lo visto. Y que tal, como es allí?
BONNIE DICE: Es hermoso! Por lo que he visto en el pequeño viaje del aereopuerto hasta el apartamento, es muy grande y lindo.
NATY DICE: Me alegro! Y tu casa…
BONNIE DICE: Lo normal, parecida a la de Ottawa.
NATY DICE: Ah..
NATY DICE: Y le has sacado a tu madre información sobre tu adopción?
BONNIE DICE: No :s, intenté varias ocaciones, pero el miedo me pudo. No creo estar preparada para esto.
NATY DICE: Haaaaay bon, cuando vas a entender que en la vida hay que arriesgarse, porque si te quedas esperando que la vida de ese paso, no hay sentido. Porque ella espera TUS pasos, para dar uno.
BONNIE DICE: A veces no puedo entender como salen semejantes palabras de ti.
NATY DICE: Lo sé, Lo sé.
BONNIE DICE: En fin, no sabes lo difícil que es..
NATY DICE: Lo se bon, lo se que es difícil, Pero yo confío en vos y se que vas a poder.
BON
NATY DICE: Hablamos mañana!
BONNIE DICE: Cuidate y dormí bien.
Al día siguiente me desperté con ganas de empezar un nuevo día, cosa que nunca me pasaba cuando tenía que ir al colegio. Brenda me había preparado un desayuno, veía que esta también tenía mucho entusiasmo. Luego de lavarme los dientes, peinarme, arreglarme muy bien para dar una buena impresión a todos, mi madre nos llevo al colegio con el nuevo auto que le habían entregado ayer, apenas habíamos llegado a Los Ángeles.
Miré por la ventana para ver un poco más allá de lo que conocía de mi nuevo hogar. Me encantaba. Era como lo había planeado en mis sueños. Al llegar al colegio, que por suerte me llamó la atención de lo grande que era por fuera, vi ya a un montón de chicos con el uniforme de “Los Angeles Middle School”. Todos estaban muy arreglados, y se notaba un aire de gente con mucho dinero. Todos en su mano llevaban el último celular nuevo que había salido. En la calle estaba lleno de autos relucientes, muy lujosos, que descubrí que eran de alumnos de allí. Me sentí un poco incomoda con esto, pues no estaba acostumbrada.
Bajé del auto y la gente comenzó a vernos a mi hermana y a mi con cara rara. Comentaban en secretos seguramente de nuestro aspecto, o algo parecido. Subí las escaleras para entrar adentro, y una chica muy agradable de pelos castaños me paro.
- Hola, soy Rosalie, eres nueva aquí?
- Sí, mi nombre es Bonnie.Vengo de Ottawa, Canadá. Encantada.
- Oh! Me encanta, el verano pasado estuve de vacaciones allí…
- Es un lugar muy hermoso, pero no supera a LA.
- Hahahaha.
La primera impresión de Rosalie fue muy buena. Su sonrisa fresca notaba que era una persona de sentimientos muy buenos. Me agrado. Por eso, me acompañó a mostrarme la escuela, y mi nuevo casillero.
En el pasillo la gente seguía mirándome. Me sentía un bicho raro.
- Es aquí… Tu casillero.. El número 123.
Lo abrí con las llaves que me había indicado mi mamá.
- Woow.. Es bastante grande, debe ser tres veces mas espacioso que los de Ottawa.
- Sí…- contestó Rosalie- Aquí todo es muy grande…
Nuestra conversación fue interrumpida por una chica, y dos chicos más que saludaron a rosalie y luego a mi.
- Ella es Bonnie, de Canadá- dijo mi nueva compañera.
- Hola, yo soy Emma, un gusto conocerte- Me sonrió una chica alta, de pelos largos y enrulados. Era muy flaca, y tenía algunas pecas en su cara. Sus ojos eran marrones muy claros, como la miel.
- Un gusto Emma- Sonreí.
- Yo soy Thomas- dijo uno de los chicos, de cabellera marrón y flequillo para el costado- Y el es Lucas.
- Un gusto- dijo Lucas, rubio, de ojos celestes muy llamativos, y una gorra para atrás.
- El agrado es mio…- contesté muy contenta de saber que ya tenía alguna que otra amistad.
Durante mis primeras horas de clase pude compartir un buen momento con las cuatro nuevas personas que había conocido. Todos eran muy agradables, sobre todo las chicas. Me trataron bastante bien, y me contaron algunas cosas de las personas que compartían la clase con nosotros. Rosalie se caracterizaba por ser muy exagerada, y siempre estar sonriendo. Emma era diferente, siempre se notaba coqueta, y se preocupaba mucho porque su peinado no se arruinara, o porque los demás pensaran que su maquillaje era muy exagerado. Thomas era muy gracioso, para todas las cosas tenía un chiste que me hacía reír mucho. Lucas era diferente, me miraba y sonreía, y demostraba ser conquistador, pues ¿Quien se iba a negar a semejante mirada?
A la hora del almuerzo me senté con ellos en una mesa.
Estaba comiendo mi postre, una barrita de cereal que había comprado, cuando de repente noté que en la mesa de al lado había una persona muy guapa, de rulos, con ojos muy brillosos, que llamaba la atención de todos.
Codie a Rosalie.
- Ross, Quién es el? El de dos mesas para allá?
- No puedo creer, es broma no? – se rió Emma.
- No, no se quien es. Pero veo que llama la atención de muchas chicas- disimulé que la mía también estaba atraída por aquel.
- Woow, en Canadá no escuchan Los Jonas Brothers? – preguntó raramente Rosalie.
- Jonas brothers, me suenan- dije yo-. Sí, mis amigas siempre hablan de ellos, pero a mi realmente nunca me interesó mucho la banda. No me llama la atención… ¿Pero eso que tiene que ver?
- HAHAHA, que raro que no te gusten. El es Nick jonas, uno de los integrantes de la banda. Para mi el mas guapo, pero lástima que se que nunca se fijaría en alguien como yo. Es un caso perdido para mi- me contestó rosalie.
Woow. Mis amigas morían por los jonas brothers, aunque yo no. No sabía nada sobre ellos, ni tampoco me interesaban. Pero lo ví a el, vi su sonrisa, su pelo, y fue como que me llamó mucho la atención. Aunque quisiera que no, me sentía muy confusa, quería hablarle, quería llamarle la atención. Nunca antes me había sentido así.
- No pienses que vas a poder conquistarlo- dijo Thomas.
- ¿Por qué? – pregunté yo.
- Sale con Samantha Robbinson- me contestó Lucas.
- ¿Samantha? Y ella..
- Ella es la chica mas popular, la que siempre llama la atención de aquí, por supuesto que además de por su belleza, porque esta con Nick Jonas. Salen ya hace tres meses, desde el verano..
- Ah- dije un tanto desilucionada-. Igual no me importa, no pensaba en conquisarlo, ni creía que se iba a fijar en mi.
Me sentí medio mal al enterarme que tenía novia, ¿Pero yo que iba a hacer? En mi vida había tenido un solo novio, Jared, y nunca me había enganchado con alguien más. Era raro sentir esto, pero creí que había sido una especie de “AMOR A PRIMERA VISTA”.
- Bonnie- dijo Emma.
- Sí.
- Hoy a la noche hago una fiesta en mi casa, están todos invitados. Quisas quisieras venir…
- En tu casa?
- Sí, veo que te ha interesado Nick… El va…
- No me interesó, solo pregunte.
- Buenooo.. era solo una broma- se rió Emma ante mi reacción.
- No me enojé. Me dices la dirección, la hora, algo?
- Sí… Es en 64 street y 12 street. Una casa blanca con rejas negras. A las nueve. Van a ir muchos chicos, quisas conozcas a alguien…
- Hahaha, que graciosa. Ahí estaré.
Luego de mi hora de música, mi madre nos paso a buscar. Había sido un día bastante bueno, para ser el primero.
Después de hacer las tareas, me fui a bañar para prepararme a mi primera fiesta en LA.
Me puse una pollera de jean, con unas zapatillas Converse, y una remera negra. Estaba bien simple, quería demostrar quien verdaderamente era.
Mi madre me llevó a la fiesta, ya había mucha gente allí y se escuchaba desde dos cuadras atrás la música.
Saludé a rosalie que estaba esperando con un vaso de gaseosa.
- Hola! Creí que no ibas a venir- me dijo casi gritándome, por el sonido de la música
- Aquí estoy…
- Hahaha. Haaaaaay estoy muy emocionada.
- ¿Por qué? – pregunté anciosa.
- Esta Ryan Sheckler !
- Ryan Sheckleeeeeeeeeeeeeeeeeeer! El skater profesional de estados unidos?????’ Hablas enserio? El de la serie de MTV Life of ryan? WOOW! [ ¿No sabes quien es Ryan? Miralo aquí http://www.aolcdn.com/red_galleries/ryan-sheckler-400ds0906.jpg ]
- Sí! Es primo de Emma, y ella lo ha invitado a la fiesta…
- Wow, cuando era mas chica tenía obsesion por su programa.
- Hahaha.
Bailamos un poco, estaba medio exaltada por la noticia de que Ryan estaba aquí. Mire un poco a ver la gente que había. Entre ellos estaba Nick, rodeado de gente como había visto en el colegio, con una remera negra en escote en v, que le quedaba muy bien. Intenté no mirarlo, pero era una perdición para mis ojos.
Cuando estaba un poco distraída, alguien tocó mi espalda por atrás. Me dí vuelta, no podía creerlo.
- Hola Bonn, el es Ryan, mi primo. Quería presentártelo, bah, el me ha pedido que te presentara.- dijo Emma.
- Ho.. hola- dije sin poder creer quien tenía enfrente mio.
- Hola Bonnie.
- Bueno, yo los dejo solos.- Emma me liñió el ojo, y me palmeo la espalda.
La gente de la fiesta comenzó a mirar, porque Ryan me pidió de bailar. Estaba muy exaltada, y trataba de hacerme la disimulada.
El resto de la fiesta estuve con el. Era muy agradable, y me contó un poco sobre su vida, y también se interesó en saber de la mia.
Al final de la fiesta me pidió el celular para poder comunicarse con migo, parecía que Los Angeles había sido la puerta a nuevos amores.
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